Relaciones y comunicación

Escuchar en un desacuerdo sin fingir que estás de acuerdo

Dos hombres conversan frente a frente y uno escucha con atención al otro.

Cuando alguien nos contradice, es fácil pensar que no escuchó lo que dijimos. También podemos responder preparando una defensa antes de haber entendido su punto. Escuchar mejor no exige cambiar de opinión: exige mostrar qué comprendiste antes de contestar.

Deja que termine la idea

Resiste por un momento la urgencia de corregir o completar lo que la otra persona dice. Si necesitas aclarar algo, pregunta: «¿Te refieres a que…?». Una pregunta concreta permite comprobar si entendiste en vez de adivinar la intención.

Resume lo que escuchaste

Puedes decir: «Entiendo que te preocupa que el plan cambie tan tarde». Luego añade tu perspectiva: «Yo lo veo distinto porque…». El resumen no equivale a conceder la razón; confirma el contenido de la conversación antes de responder.

Separa el hecho, la interpretación y la petición

Si la discusión se mezcla con reproches, vuelvan a una situación específica. ¿Qué ocurrió? ¿Qué significado le dio cada uno? ¿Qué necesita cada persona ahora? No siempre habrá una solución compartida, pero puede haber más claridad sobre el desacuerdo.

Un estudio de 11 investigaciones encontró que las personas pueden interpretar el desacuerdo como señal de que no fueron escuchadas, incluso cuando las conductas objetivas de escucha se mantienen constantes (Ren y Schaumberg, 2024). Por eso, resumir lo entendido y expresar explícitamente que discrepas puede ayudar a separar atención de aprobación; no asegura que la conversación termine en consenso.

Escuchar no es ceder. Es darle a la conversación una oportunidad de ser más precisa.